El silencio era ensordecedor en la pequeña habitación. La melancolía se adueñaba de él mientras observaba desde la ventana la desolada calle de aceras grises y mojadas. El frio se hacía presente en toda la estancia y penetraba en su piel como una afilada navaja que profundizaba hasta tocar sus delgados huesos.
Ambiente húmedo, aposento mugriento, soledad muda, seguía siendo, como de costumbre, su única compañía.
La tristeza le consumía lentamente mientras pensaba en todo lo que había perdido. Recordó cómo llegó a ser feliz y cómo la vida le había arrancado todo lo que una vez amó.
El destino le reclamaba, anhelado y deseado por una parte, temido e indeseado por otra. Gritó sin gritar, lloró sin llorar.
Un único sonido se escuchó en la habitación. Los ojos de Harry se apagaron por última vez mientras el silencio envolvía el ambiente y el fluctuante humo aún serpenteaba por la boquilla de su arma.
martes, 13 de diciembre de 2022
23. El último sonido
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