La tensión se hacía mas fuerte en el ambiente. El silencio se apoderó del garaje oscuro y sórdido en el que se encontraban. Los tres se miraban si saber que hacer. Jack apuntaba con su arma a Jack y este hacia lo mismo con su adversario. Violeta apuntaba con un arma a cada uno de ellos, miraba confundida la situación sin saber que hacer. —Si te disparo en la cabeza esta historia se termina y sabes que no voy a fallar —dijo Jack. —Sabes que si me disparas no sabrás jamás donde está el código —respondió con seguridad Jack—. En cambio, si yo te disparo a ti, ¿qué pierdo? —Yo soy quien conoce el paradero del código y serás tú quien pierda lo que mas quieres —respondió Jack sacando otro arma apuntando rápidamente a Violeta. Tres inminentes disparos seguidos se oyeron, el cuerpo de Jack caía fulminado al suelo con dos certeros disparos en la cabeza. —Peeeero, ¿cómo sabías que yo era realmente yo? —preguntó atónito Jack con la cara desencajada. —No lo sabía cariño, pero siempre has dicho que tienes muy mala puntería y bueno, demasiados años para saber cuando fanfarroneas —respondió Violeta. —Vámonos, creo que voy a necesitar que me atienda un médico cuanto antes, el dolor en el hombro se está haciendo insoportable —murmuró entre dientes y algo dolorido Jack
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Se amable por favor. Cualquier comentario inapropiado será censurado